Doña Marlen

Asiste a la Institución desde hace 10 años, fue habitante de la calle, drogadicta y sufrió la violencia intrafamiliar por parte de su esposo por lo que en varias oportunidades estuvo hospitalizada. En su mayoría de edad se vuelve al reciclaje. Hoy, participa en todos los programas ofrecidos en la Institución.

Pertenece al grupo de danzas y conoció el mar gracias a un premio de la Alcaldía Mayor de Bogotá que recibió por bailar hip hop. Recibió la noticia de que su esposo tiene un cáncer terminal. Inmediatamente la Fundación Simeón la orientó hacia el programa de sentido de vida con el cual se refleja la capacidad de perdón y cariño que ambos se han logrado profesar.